domingo, 14 de junio de 2015

Canto a la música

Tú, el más preciado y a la vez el más sencillo de los placeres,
tú, que convives con nosotros, en todos nuestros hogares,
tú, que siempre sabes cómo, un ánimo agostado, levantar,
tú, que con tan solo tu presencia, eres capaz de un alma en pena curar.

¡Oh música!, canto celestial, que solo tú siempre a nuestro lado estarás,
tu melodía, tu resonar en nuestros oídos, tu grata compañía.
Es más que un deleitar, es un gozo para el alma que estés aquí cada día,
siempre, tu esencia, tu efecto sobre nosotros, aunque cambies, permanecerá.

¡Oh música!, que eres capaz de guiarnos en los sueños y en la vigilia,
solo tú puedes aportarnos la más deseada armonía.
Eres una creación humana, terrenal, mundana,
mas, eres tan bella, tan pura, tan lozana, similar a una creación sobrehumana.

Quién mejor que tú para, de este mundo, evadirnos,
quién mejor que tú para, de las penas y las desgracias, escaparnos,
quién mejor que tú para ocultar, tapar, silenciar, nuestro más profundo terror.
¡Quédate en nuestras vidas por siempre, por favor!
como dijo Nietzsche, la vida sin ti sería un tremendo error.

sábado, 13 de junio de 2015

Canto a la lluvia

Muchas veces, rogamos y deseamos  sentirte en nuestra piel,
gracias a tu presencia nos liberamos de este mundo cruel,
tu contacto es el placer de la naturaleza, que alivia las almas heridas,
el roce de tus gotas, es el consuelo para todas las penas acaecidas.

Quizás no seas compañía, tan solo algo natural y nada más,
mas, aunque formes una melodía sin un marcado compás,
con tu sonido, eres capaz de brindarnos la mayor tranquilidad,
de desprender, de nuestra atormentada alma, todo rastro de oscuridad.

En el momento en el que tú apareces, en el que tus gotas descienden,
en el momento en el que todos, de ti, se guarecen, se esconden,
cuando todos parecen huir de ti, en las noches frías de invierno,
yo, dejo que caigas sobre mí, pues me hace sentir un ser eterno.

Únicamente gracias a ti, podemos, de verdes bosques y bellas flores, disfrutar,
únicamente gracias a ti, podemos en el mundo, aunque a veces cruel, habitar,
mas, aunque otros, te quieran rechazar, mas, aunque, otros, no te sepan apreciar,
siempre habrá gente que con tu compañía y sonido, sus temores, se puedan apaciguar.


Oscuro deseo, la muerte

Noches oscuras le llegaron, negros pensamientos le atormentaron,
todos sus sueños negros se tornaron,
todo lo que en su vida alegre parecía,
todo cambió, todo se oscureció, desapareció, se diluyó toda alegría.

Solo un pensamiento le llegaba, solo una cosa en su mente recorría,
una cosa que en realidad le atemorizaba,
mas, quizá su alma teñida de oscuridad, llena de rencor, lo pedía,
quizá solo el sueño eterno la tranquilizara.

Su corazón, que antes rápido palpitó, que antes lleno de vida estaba,
se paró, el fuego que en él, habitó
en nada más que en hielo se tornó,
así, el deseo oscuro de muerte, el deseo de acabar con todo le asolaba.

Aquel temido día le llegó, aquel oscuro día que jamás creyó que vendría,
se sentó, pensó en lo que había perdido,
amor, amistad, deseo, lujuria, algo que ya en verdad nunca encontraría,
y ya al fin asimiló que era el fin de su camino.

Sus ojos lágrimas desprendieron, su corazón por última vez rápido palpitó,
quizá fuera el temor a morir, mas así toda la corrupción de su alma desapareció,
el final de su vida llegó, de la silla se desplomó, su rostro contra el frío suelo se golpeó,
solamente sangre y un alma que vaga pérdida en aquella fría y oscura noche quedó.